
Con este
proyecto, mediante un sistema de orden formado por triángulos equiláteros,
geometrizamos cualquier parcela que sea susceptible de una intervención de este
nivel. Un sistema prefabricado, reversible y mutable que varía su
composición tanto en altura como en horizontal, permitiendo, en primera
instancia, apear cualquier fachada o elemento que lo precise y, en segunda,
habitar la estructura mientras va creciendo para adaptarse a las necesidades
del momento.
Consideramos
que Habitar la ruina debería ser un proceso de rápida intervención,
que no deje de cumplir aquellos requisitos que una actuación consolidada nos
ofrece, pero que, nos otorgue la posibilidad de, una vez se decida restituir y
consolidar el espacio, los materiales puedan ser reciclados y reutilizados en
otras actuaciones que lo precisen. Habitar un espacio de manera que no afecte a
la estética de lugar nos hace proyectar de una manera más amable con el paisaje
y el entorno de la ciudad.
EQUIPO: Arturo Martínez de Maya
Juan David López Rebelles